Iberbibliotecas
  Programa Iberoamericano de Bibliotecas Públicas, IBERBIBLIOTECAS | No. 5 - 2015  
     
 

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  Sistema Nacional de Bibliotecas de Costa Rica: una apuesta por el desarrollo  
  Por: María del Carmen Madrigal Gutiérrez,
Directora general del Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas
Lovania Garmendia Bonilla, Directora de Bibliotecas Públicas
 
 

El Sistema Nacional de Bibliotecas, adscrito al Ministerio de Cultura y Juventud, se creó mediante el Decreto No.23382-C del 13 de enero de 2000, para fungir como el ente rector de la red nacional de bibliotecas públicas y de la Biblioteca Nacional de Costa Rica. Su conformación ha permitido que cada unidad integrante se torne en una entidad mediadora para el desarrollo sociocultural del país. Un factor relevante en el quehacer del Sistema Nacional de Bibliotecas ha sido el aprovechamiento de las tecnologías de la información y la comunicación en los servicios que se brindan a la comunidad. De este modo, se ha apoyado la democratización del acceso a la información y a servicios estratégicos de comunicación, lo que constituye una oportunidad para los distintos sectores sociales, especialmente para los más vulnerables.

 
     
   
 

 

 
 

Con el propósito de cimentar una sociedad con más opciones de desarrollo social y de mejorar la calidad de vida de las personas, se han venido ejecutando planes de acción viables y concretos.  Se han establecido, por ejemplo, programas sociales gratuitos, dirigidos a la niñez, la juventud, los adultos y los adultos mayores, sin dejar de lado aquellos sectores de la población integrados por un número importante de indígenas y afrodescendientes. El Sistema Nacional de Bibliotecas ha hecho un esfuerzo para recabar información sobre estos grupos, algunos de los cuales han sido desplazados de sus territorios de origen, a fin de implementar servicios acordes con sus necesidades, basados en un análisis previo de la complejidad de su contexto social. De esta manera, el tejido social avanza con un sustento organizativo sostenible.

Las bibliotecas del SINABI, según su radio de acción sociocultural y de acuerdo con principios de desarrollo sostenible, procuran la seguridad de las acciones emprendidas a mediano y largo plazo para que tengan repercusión en la prosperidad social y económica de las comunidades. Se tiene, además, la certeza de que el apoyo de las unidades de información y comunicación a cualquier iniciativa sociocultural redunda indefectiblemente en el fortalecimiento de la estructura social, en particular, de los sectores vulnerables y con necesidades especiales.

El Sistema Nacional de Bibliotecas (SINABI) está conformado por 58 bibliotecas, incluída la Biblioteca Nacional. De estas 57 unidades de información, 31 son oficiales y 26 semioficiales (en 2014 se incorporaron dos bibliotecas semioficiales). Se presta también el servicio del bibliobús, cuya función es llegar a aquellos lugares que, por razones diversas, no cuentan con una biblioteca pública. Todas estas bibliotecas ofrecen servicios para el acceso a la información y actividades culturales y de extensión bibliotecaria que benefician anualmente, de forma democrática, a más de un millón de personas, situadas en zonas tanto rurales como urbanas.

Desde los años ochenta, Costa Rica cuenta con bibliotecas públicas oficiales y semioficiales, fruto de la toma de conciencia por parte de los gobiernos y autoridades locales (municipalidades, asociaciones, etc.) y de una acertada articulación interinstitucional. Se ha logrado la creación de bibliotecas públicas mediante convenios con esos entes territoriales, que han apostado por apoyar el desarrollo social mediante la inversión en infraestructura, recursos materiales y otros insumos. La alianza planteada permite la proyección de los servicios hacia las áreas más vulnerables, o bien hacia núcleos poblacionales que demandan, según sus necesidades, mayor atención por parte de las autoridades de turno. Gracias a su amplio radio de cobertura, las bibliotecas posibilitan una mayor difusión de las manifestaciones socioculturales de las comunidades y de sus universos simbólicos. Con la red de bibliotecas públicas se da, además, cumplimiento a lo consagrado en el Artículo 38 de la Constitución de Costa Rica, donde se estipula el derecho ciudadano de la sociedad costarricense de acceder a la información.

Los servicios que brinda el SINABI apoyan el desarrollo integral de la comunidad nacional por medio de actividades de promoción y fomento de la lectura y el préstamo de un acervo, en diferentes formatos, de aproximadamente 1.378.016 documentos. El patrimonio bibliográfico del país se encuentra resguardado en la Biblioteca Nacional; un porcentaje de este material documental está ya disponible para consulta en formato digital en el portal del SINABI. En el período 2014-2015 se digitalizaron 19.069 documentos y hubo un procesamiento técnico riguroso de 41.261 materiales.

La participación del SINABI en diferentes foros nacionales no sólo sirve para proyectar su cobertura nacional, sino para informar a las respectivas comunidades sobre los servicios que ofrecen las bibliotecas. Durante el año 2014, el SINABI registró un total de 1.107.637 visitantes presenciales y virtuales de diferentes edades; el préstamo de documentos ascendió a 496.870, y se realizaron 10.479 actividades culturales, educativas, informativas, recreativas y de promoción y fomento a la lectura, incluyendo proyecciones, conferencias, conversatorios, presentaciones de libros, talleres, cursos de alfabetización informacional, talleres de pintura y manualidades, inducción de usuarios y exposiciones.

El SINABI ha capitalizado las oportunidades que ofrecen las tecnologías de la información y la comunicación para promover el desarrollo y propiciar una mejora en la calidad de vida de los habitantes de la nación. La creación de la Fonoteca y la Sala de Colecciones Especiales en la Biblioteca Nacional ha facilitado el acceso a información especializada y patrimonial a  investigadores, especialistas y a la comunidad en general. El portal web del Sistema presta servicios en línea, ofrece contenidos y difunde manifestaciones de la cultura costarricense en los ámbitos nacional e internacional. En la actualidad existen 104.000 fuentes en línea, entre las que se destacan las ediciones de periódicos del siglo XIX y principios del XX, revistas del siglo XX, libros y artículos nacionales, bibliografías nacionales y bibliografías temáticas, así como exhibiciones virtuales sobre las más diversas cuestiones, por ejemplo, la historia de la imprenta en Costa Rica o la gesta histórica de la Campaña Nacional de 1856.

La incorporación de diferentes fuentes documentales permitió dotar las bibliotecas de fondos actualizados para ofrecer novedosos servicios al más de un millón de usuarios que las visitan. Son, además, una herramienta importante para cumplir con cada una de las actividades que se desarrollan en las bibliotecas del SINABI y, en especial, para apoyar los siete programas de  promoción y fomento de la lectura que se implementan (“Soy bebé y me gusta leer”, “Arcoíris de lectura”, “¡Pura vida! Jóvenes a leer”, “La biblioteca pública de la mano con la persona adulta”, “Huellas de oro”, “Biblioteca de puertas abiertas”, “Bibliobús: viajemos con la lectura”).

El SINABI promueve el derecho a la información y el acceso al conocimiento, así como la apropiación por parte de las comunidades de los bienes y servicios ofrecidos, toda vez que permiten la transformación positiva y paulatina de su modo de vida y contribuyen a un cambio de actitud. De este modo, se fortalece el universo simbólico que forma parte de su herencia sociocultural, se propicia la crítica, la creatividad y la toma informada de decisiones para el desarrollo personal y social. La educación no formal que llevan a cabo las bibliotecas del SINABI constituye un marco integral para el crecimiento de los distintos grupos etarios. En consecuencia, se reduce la desigualdad y se hace frente a la exclusión social, pues se brinda una atención en igualdad de oportunidades para todos los habitantes, tanto costarricenses como extranjeros.