10 pasos para un uso reflexivo, crítico y ético de la IA
Próximamente lanzaremos la Guía práctica para el uso reflexivo y el análisis de herramientas de Inteligencia Artificial en bibliotecas. Uno de sus autores, Juan Camilo Higuera, nos comparte como avance un lista de diez pasos para tener en cuenta al momento de usar IA.
La expansión de la inteligencia artificial (IA) está transformando las formas en que producimos, buscamos, organizamos y compartimos información. Para las bibliotecas públicas y comunitarias de Iberoamérica —espacios de acceso libre al conocimiento, mediación cultural y construcción de tejido social— esta transformación no es solo técnica: es cultural, política y educativa. La IA puede apoyar tareas como la búsqueda semántica, la accesibilidad, la organización de colecciones, la planeación de espacios de mediación y la creación de contenidos pedagógicos; pero también puede amplificar sesgos, opacidad, desinformación, dependencia tecnológica y riesgos para la privacidad.
Por eso, integrar IA en bibliotecas no debe responder al entusiasmo por la novedad ni a promesas de automatización total, sino a una decisión situada: alineada con derechos, diversidad cultural y lingüística, justicia social, ética del cuidado y manteniendo la agencia humana en el centro. Por esta razón, en esta nota se propone diez pasos para orientar un uso crítico, responsable y comunitario de la IA, entendida como herramienta complementaria al trabajo bibliotecario y no como sustituto de la mediación humana, un contenido a partir de la Guía práctica para el uso reflexivo y el análisis de herramientas de Inteligencia Artificial en bibliotecas públicas y comunitarias.


1. Propósito público antes que herramienta:
Definir para qué se usará la IA y cómo fortalecerá la misión educativa, cultural y comunitaria de la biblioteca, evitando implementar tecnología “porque toca” o por presión de moda.
2. Agencia y supervisión humana siempre:
Asegurar que toda automatización esté guiada por criterio profesional y comunitario; la IA puede apoyar tareas, pero no reemplaza el juicio bibliotecario ni la responsabilidad institucional.
3. Verificación y rigor informacional:
Tratar las respuestas de IA como punto de partida, no como verdad; contrastar fuentes, revisar evidencia, promover alfabetización informacional y evitar que la IA debilite criterios de veracidad.
4. Privacidad, consentimiento y minimización de datos:
Proteger datos personales y sensibles (especialmente en chatbots, voz y analítica de uso); usar solo lo necesario, con consentimiento informado, transparencia y límites claros de finalidad.
5. Sesgos e interseccionalidad como criterio de calidad:
Identificar, discutir y mitigar sesgos de género, raza, clase, territorio, lengua y discapacidad; evaluar impactos diferenciados y evitar que recomendaciones, resúmenes o categorías reproduzcan exclusiones.
6. Transparencia y rendición de cuentas:
Exigir claridad sobre cómo funciona la herramienta (datos, límites, políticas, riesgos), documentar decisiones internas y establecer mecanismos para corregir errores, responder a quejas y reparar daños.
7. Accesibilidad real y diseño universal:
Usar IA para ampliar acceso (texto a voz, subtitulado, OCR, formatos alternativos), pero asegurando que plataformas y servicios cumplan estándares de accesibilidad y se prueben con usuarios diversos.
8. Curaduría algorítmica y mediación cultural:
Incorporar la IA en actividades formativas y culturales como recurso pedagógico para debatir sus implicaciones sociales, éticas y políticas.
9. Autonomía tecnológica y sostenibilidad:
Reducir dependencias innecesarias de plataformas corporativas; priorizar soluciones abiertas, multilingües, adaptables y, cuando sea posible, ejecutables localmente, considerando también impacto ambiental y costos de mantenimiento.
10. Participación comunitaria y cuidado del vínculo humano:
Integrar a la comunidad en el diseño, pruebas y evaluación de servicios con IA; mantener siempre opciones de atención humana, promover bienestar digital y recordar que la biblioteca es un espacio insustituible de encuentro, escucha y vida en común.
La Guía práctica para el uso reflexivo y el análisis de herramientas de Inteligencia Artificial en bibliotecas públicas y comunitarias estará disponible para su descarga y lectura en español en los primeros días de febrero de 2026.